domingo, 2 de junio de 2013

CRONICA DE LA TRANSMONTES BLANCOS 2013

EXPERIMENTANDO POR PRIMERA VEZ LA "MENTALIDAD FINISHER"


 Bajo el toro, símbolo de la TMT, aquí ya llevábamos 44km y más de 1000 m de desnivel en las piernas (foto cedida por la organización).


Voy a comenzar hablando del apartado de la organización de esta carrera por que en este caso se merece una entrada a parte. Aunque hay cosas mejorables, como algunos puntos del trazado de la carrera y una mejor señalización del recorrido, en líneas generales la organización ha sido excelente. Estamos hablando de una carrera que no depende de subvenciones ni de patrocinadores externos, que se autofinancia con el dinero de las inscripciones de los corredores y que el resto lo ponen de su tiempo libre los organizadores y los voluntarios que sacan adelante esta prueba. Esto hace que en estos momentos, y en su segunda edición, la TMT ya sea una carrera muy grande y que si sigue así se convertirá en una referencia nacional e internacional en carreras desérticas y en autosuficiencia. Y todo esto por el módico precio de 20€. Mi más sincera enhorabuena a todos vosotros, ha sido un auténtico placer formar parte del espectáculo de la TMT.
Y dicho esto, voy a hacer una crónica de esta carrera, el gran objetivo deportivo fijado para el 2013 para el que me he estado preparando a conciencia durante estos ultimos meses.

CRONICA DE LA TRANSMONTES BLANCOS 2013


La TMT es una carrera desértica que se corre en la zona conocida como los Montes Blancos, entre las poblaciones de La Puebla de Alfindén y Alfajarín. Tiene tres modalidas, una de 12km, otra de 25km y una modalidad ULTRA de 50 km que acumula 1400 metros de desnivel positivo. El año pasado, los 43º que se alcanzaron en el recorrido unido a la dureza del recorrido, la hicieron muy famosa y una prueba muy apetecible para medir tus fuerzas en el mundo de las carreras desérticas y en autosuficiencia.
Este año me preparado ha conciencia para la TMT de 50km y, aunque el sábado pasado no tuvimos los 43º del año pasado, este año el Cierzo, con ráfagas muy fuertes en algunos tramos del recorrido, iba a dar el punto de dureza necesario que tiene esta carrera.

 Escuchando los consejos de Alfonso, uno de los organizadores y principales responsables de la TMT.


En la línea de salida me junto con Raúl, el año pasado fue finisher de la TMT y sobrevivió al calor extremo de ese día. Para mi será una referencia, como aprendiz de ULTRAS iba a ser el perfecto compañero de carrera.

 Raúl y yo posando en la zona de salida.

A las 13:00h se da el pistoletazo de salida de la TMT de 50km. Se sale a estas horas para pillar el momento de más insolación del día y dar una mayor dureza a la carrera. Salimos en el vagón de cola del pelotón e incluso llegamos de los últimos en los primeros kilómetros. Raul me dice que vamos a ir a un ritmo de 6min/kim, en un principio me parece muy lento pero estas carreras son muy largas y hay que saber gestionar muy bien los esfuerzos para llegar con garantías a la meta. Veo también a otros corredores que sé que son de los "buenos" que también llevan la misma estrategia que nosotros y van al mismo ritmo. Yo aquí soy nuevo asi que a imitar a los compañeros "allá dónde fueres, haz lo que vieres".

 Ya estamos en faena: rodando en el primer bucle de la TMT.


El primer bucle de la TMT 50km tiene un primer tramo de subida y otro de bajada. La subida va por una pista de tierra interminable en medio de campos de cereal y de monte bajo. La principal dificultad es la "Loma del Francés", un cabezo que tendremos que coronar por una senda muy empinada de piedra suelta, ya se me han ido los nervios de la salida y esto se empieza a poner interesante.


 La dura y empinada subida a la Loma del Francés: algunos tenían que poner hasta las manos en el suelo para superarla (foto cedida por la organización).


Volvemos a las pistas de tierra interminables que hoy están azotadas por el Cierzo. La subida es llevadera pero constante, lo suficiente para que se te vaya comiendo las fuerzas poco a poco. Vamos a la marchica, hablando todo el rato y gestionando a la perfección los tiempos de la carrera. De hecho los primeros 15km se me pasan volando.

 Sol, viento, polvo y kilometros y más kilometros por pistas de tierra interminables.

Enfilamos la larga bajada que nos lleva de nuevo a la Puebla de Alfindén. En los ultimos kilometros antes del pueblo nos cruzamos con la cabeza de carrera que ya ha enfilado el segundo bucle de la carrera. Esto no me gustó mucho y creo que se puede mejorar, bajar y subir por este tramo, con la cantidad de monte que hay en esta zona, en mi opinión se podía haber evitado. 
En la meta hay un nuevo avituallamiento en el que poder cargar las pilas para enfilar el segundo bucle de 25km, que va a ser mucho más duro que el anterior. Los avituallamientos son claves en estas carreras de resistencia, un punto dónde parar unos minutos, tomarte un respiro y mentalizarte para lo que te viene por delante.

 Los puestos de avituallamiento ofrecen un punto de seguridad y nos permiten relajar un poco la cabeza y mentalizarnos ante lo que nos va a venir encima.


El inicio del segundo bucle es una pista interminable que afronta una larga subida de unos 7km aproximados. La pista no tiene mucha pendiente y se puede hacer corriendo pero la subida es constante y exige un gran esfuerzo físico. Para mi este tramo fue el más duro y exigente de la carrera. Raúl y yo lo superamos con buen humor, animando a los corredores que nos adelantaban procedentes de la TMT 25km y charrando con los compañeros de la TMT 50km que estaban sufriendo tanto como nosotros.

 La larga pista de subida del inicio del segundo bucle te ponía las piernas al rojo vivo, asi que Raul y yo nos dimos este pequeño respiro y aprovechamos para hacernos alguna foto.


A la charreta vamos superando kilómetros a la vez que se van consumiendo nuestras fuerzas. En mi caso concreto, el trazado de la TMT está siendo destructivo con mi pie, tantos kilómetros por pistas de tierra con una monotonía constante en la cadencia de mis pisadas, están provocando que mi fascitis plantar esté al rojo vivo. De momento, hay poco monte y mucha pista, lo peor que le podía pasar a mi lesión, asi que hoy tocará sufrir y de lo lindo.

 El duro y exigente trazado de la TMT por medio del desierto de los Montes Blancos.

Tras esta larga subida, ya hemos brincado de los 30km y por suerte tenemos algunos pequeños descensos que nos permiten relajar las piernas. No somos conscientes, pero estamos acumulando muchos metros de desnivel. La pista se vuelve a poner cuesta arriba antes del penúltimo avituallamiento, aquí ya vamos inflados asi que en algunos tramos nos ponemos a andar y aprovecharnos para hacernos alguna fotografía.

 Nos hacemos alguna foto más, nada de posar y correr para que parezcamos "buenos",  vamos justos de fuerzas y las fotos nos sirven como excusa para parar unos segundos y coger aliento.



En el avituallamiento del km 34 saco todas las armas que tengo disponibles. Mi pie ya está tocado y la TMT se está llevando por delante mis fuerzas, en estos momentos empieza de verdad la carrera. Los 15 últimos kilómetros son los más duros, técnicos y exigentes del recorrido. Me mentalizo a conciencia, bebo todo lo que puedo, me pongo el MP3 y con un chute de motivación extra continuamos nuestra carrera Raul y yo. 
El tramo que viene a continuación es una larga bajada hasta Alfajarín. Bajamos un montón lo que nos sirve para darnos cuenta de lo mucho que hemos subido. La bajada es por una pista de tierra pero más tarde se transforma en un tramo asfaltado. Vaya lo que me faltaba, no querías taza, pues toma taza y media, en el asfalto mi pie me saca la tarjeta roja, buf, empiezo a ir pasado de rosca.


 Ya estamos en el bucle de la TMT 12 sufriendo el tramo descente sobre asfalto. Al fondo las lomas que marcan el inicio de los cresteos de Alfajarin, el tramo más bonito y exigente de la TMT.


Conforme nos acercamos a la línea de la autopista nos cruzamos con los corredores de la TMT 12km, justo en el momento en el que vemos en el horizonte las aristas y las fuertes subidas que tendremos que afrontar a continuación. Empieza el monte, las sendas, y el tramo más técnico y lo que es mejor, se acaban las pistas de tierra y el asfalto, para la mayoria un suplicio, para mi un respiro, es el terreno dónde mejor me desenvuelvo y además cambiará la cadencia de mi pisada y la monotonía de nuestra forma de correr lo que me permitirá dar un respiro más que necesario a mi pie.


 Los aéreos cresteos de este tramo de la carrera (foto cedida por la organización).


Este tramo es muy técnico y exigente. Se alternan sin descanso duras subidas con bajadas pronunciadas y técnicas combinando tramos aéreos de cresteo con barranqueras estrechas en un continuo rompepiernas que nos regala la organización cuando ya hemos superado la barrera de los 40 km. A mi se me antoja un tramo muy chulo que intento disfrutar todo lo que puedo. Ni que decir tiene que en este tramo hacemos todas las subidas andando.

 Ya hemos superado la mítima distancia de los 42 km (la Maratón) y como premio unas "subidicas" potentes para recordarte dónde te has metido.


 Subidas y bajadas un cotinuas, un tobogan rompepiernas a menos de 10 km de la meta (foto cedida por la organización).


Conforme vamos superando todos los obstáculos de este tramo del recorrido vemos al final la silueta del Toro, símbolo de la TMT.

 Ya se ve al fondo el Toro, venga que ya lo tenemos (foto cedida por la organización).


 Barranqueras y cresteos, un trazado duro y exigente por encima de los 40 km (foto cedida por la organización).


La llegada el toro es un subidón de adrenalina considerable. Llevamos 44 km y la TMT ya no se puede escapar. Posamos bajo los huevos del toro para hacernos la foto del rigor y a salir pitando a por el ultimo avituallamiento ubicado en el Castillo de Alfajarín.
Mientras cresteamos no hago más que mirar la larga pista de tierra de los ultimos 5km de la TMT. Discurren por una pista de tierra paralela a la autopista sin ninguna protección, tendremos el Cierzo en contra y encima en este punto sopla con mucha fuerza. Sé que los ultimos kilómetros antes de llegar a la meta van a ser terribles.
En el avituallamiento bebo todo lo que puedo pero no consigo comer nada por que tengo el estomago cerrado por el esfuerzo. Llamamos a nuestros acompañantes para decirles que dentro de un rato cruzaremos la meta, claro que sí, estamos destrozados pero pase lo que pase lo vamos a conseguir,  es la mentalidad finisher y lo que caracteriza a todos los corredores que participamos en Ultras. En este avituallamiento la cara de los compañeros de carrera es un poema, la gente tiene calambres en las piernas y está muy cansada, pero nadie rebla ni da un paso atrás, nos damos un respiro y continuamos adelante.

 A por el Toro, símbolo de la TMT, estamos a punto de ser Finishers.


Como habíamos predecido, los ultimos kilómetros son terribles. El cierzo es tan fuerte que casi no podemos avanzar y de vez en cuando tolvaderas de polvo nos envuelven literalmente. Raúl y yo vamos tirando el uno del otro y poco a poco vamos superando estos 5km, a ratos andando a ratos corriendo. Entramos en la Puebla de Alfindén y enfilamos hacia las Piscinas, dónde está ubicada la meta, ahora no se nos puede escapar.
Cruzo el arco de meta de la mano de Raul, lo hemos conseguido, estoy destrozado física y mentalmente pero hemos conseguido llegar a meta. Hacemos un tiempo de 5h48min, el puesto 57 de 101 corredores. Pero el tiempo y el puesto realizado me importan un pimiento, cuando cruzo el arco de meta me olvido incluso de parar el cronometro y no lo hago hasta pasado un rato, es la mentalidad Finisher, lo importe es acabar y disfrutar de la experiencia, del esfuerzo realizado y del logro de superar una carrrera de estas características.


 LLegada a meta y Finisher de la TMT 2013, mi primera ULTRA con dorsal.


 Asi te deja la TMT momentos después de llegar a meta, tengo el estómago destrozado y no puedo comer ni beber nada.



En la meta tengo el estomago cerrado por el sobre esfuerzo y me pega unos pinchazos que no veas y mi pie derecho necesitará pasar por el fisio esta semana, pero todo esto se compensa con el premio y la satisfacción de ser finisher en esta carrera. Ayer era imposible estar más contento.



Pero el esfuerzo ha valido la pena, con el Toro y la camiseta que acreditan ser Finisher de la TMT 2013.

6 comentarios:

Eduardo dijo...

Enhorabuena por finalizar las transmontes, al final tanto entrenamiento a dado su fruto. Ahora a descansar y disfrutar de la montaña en todas sus modalidades, y al año que viene a por metas mayores, como la Ultra Trail Guara Somontano, con sus 98 kilómetros, saludos

Almasy dijo...

Enhorabuena Rubén!!! Buen compañero te buscaste con Raúl.
Me alegro de que terminaras contento.

Iñaki dijo...

Enhorabuena!!!
Y ahora q ya has conseguido el objetivo del año, q vas a hacer el resto de los meses?? jjj
x cierto, q es eso de reblar??
Un abrazo, titán!!!

luis dijo...

Enhorabuena!! Conseguir acabar una carrera como ésta no es fácil, así que el premio es doble por conseguir algo tan duro y sobretodo por conseguir cumplir un objetivo que llevabas tiempo preparando.
Si en enero ya me costaba seguirte, ahora no quiero ni pensarlo, jaja

Un saludo y a recuperar esa fascitis para seguir disfrutando!

RUBEN dijo...

-Hola Eduardo, de momento a descansar y a asimilar todo lo vivido.
-Alfonso, correr con un titán al lado siempre es una garantía de éxito. Enhorabuena de nuevo por la organización de esta carrera.
-Iñaki, correr más?????....ja,ja,ja. Reblar es una expresión aragonesa que significa no rendirse.
-Luis, cuando quieras volvemos a quedar para entrenar, aunque ahora me apetece Pirineos.
Salud(os) a todos.

David Serrano dijo...

Enhorabuena zagal!!

Ahora a gozar, que ya vale de sufrir, no?
Me duele el pie a mi solo de leerte!!

Barrancos frescos para relajar músculos...

Je je!!